Estoy de nuevo en el Campo Base tras haber alcanzado los 7000 metros largos del Campo III. Las condiciones allí arriba eran francamente malas y en mi opinión no había aún opciones reales de atacar la cumbre por la mucha e inestable nieve que cubre la vía hasta el collado y la travesía hasta la antecima.

Aspecto de la entrada al collado desde C3

Aspecto de la entrada al collado desde C3

Además llegamos muy cansados tras una jornada increíblemente dura y larga desde C2 hasta C3. Así las cosas Iñigo y yo decidimos regresar a Campo Base a recuperar fuerzas y esperar una ventana de buen tiempo mientras mejora la parte alta de la montaña. Otra gente se quedó en C3 para hacer un ataque a cumbre que finalmente se frustró.

Creo que estoy perfectamente aclimatada y fuerte para hacer un intento de cumbre en los próximos días. Pero todo dependerá de la climatología y de la evolución de las condiciones que presenta la montaña por encima de 7500 metros.

He hecho todo el trabajo que podía y tenía que hacer, pero ahora, como ocurre en todos los ochomiles, cuanto más se acerca el momento definitivo menos cosas dependen de mí.

Está siendo una partida larga y complicada en la que jugada tras jugada el Broad Peak y yo nos estamos dando jaque mutuamente a cada día que pasa. No sé cómo acabará esto pero sí sé cuándo: pronto.