Llegó el día. Mariposas en el estómago mientras echo un último vistazo de reojo a las Ubiñas, todavía veteadas de blanco y jugando al escondite entre las nubes.

Despedida en Asturias

Despedida en Asturias

Voy camino de Madrid donde tomaré un avión para Doha y allí otro para Islamabad. En la capital paquistaní me reuniré con Dorchi, el sherpa nepalí que me acompañará al K2 y cuyo primer porteo será llevar desde Nepal los muchos kilos de material (ropa, calzado y aperos) que guardo en Kathmandú.

Aún siento en la piel el calor y el cariño con que mi gente de Asturias me arropó ayer en la pequeña fiesta de despedida que celebramos. Familia, amigos y las chicas de Una a Una se emocionaron y me emocionaron.

Parece mentira, el momento del abrazo de “hasta luego” llegó y fue como si nos cogiera por sorpresa, como si el horizonte que llevamos meses viendo se abalanzara en un segundo sobre nosotros. Me siento afortunada al tener a mi alrededor a tanta y tan buena gente. Ojalá pueda traerles el K2.

Ya salimos del Negrón; ni media nube en el cielo; chao Asturias, te veo en Agosto.