Día plácido hoy, sin estrés, sin agobios, sin funcionarios. Por la mañana desayuné con un turista al que conocí en el hotel; hicimos buenas migas y desahogué contándole mis peripecias. Luego me fui a un gimnasio a machacar un poco el cuerpo y a aliviar un mucho la cabeza. Me sentó de maravilla, y de paso voy avisando a los músculos de que les espera faena. Luego comida y tarde tranquila en el hotel organizando mochilas.

Entrenando un poco

Entrenando un poco

Por la noche conocí al grupo y cenamos juntos. Parecen majos y buenos deportistas. Excepto marcianos hay un poco de todo: europeos, americanos, asiáticos… y una de Cangas. También conocí a Nazir Sabir, un legendario escalador que hizo cumbre en el K2 en 1981.

Aquí se sigue hablando de la mucha nieve que hay en la montaña y que incluso tiene a varias expediciones atascadas sin poder llegar siquiera al campo base. Espero que todo mejore para cuando nosotros lleguemos.

Cenando con Nazir Sabir

Cenando con Nazir Sabir

Y poco más tengo que contar hoy, pero me apetecía dejarlo escrito. Igual que estuvisteis ahí, animándome, en todos los días malos, quería compartir también con vosotros este día tranquilo y optimista. Además a partir de mañana las comunicaciones se van a complicar y ya no podré enviaros noticias tan a menudo como quisiera.

En pocas horas salimos para el K2; y digo salimos por que seremos un montón: toda la gente de las empresas que me han patrocinado y todos los amigos que me habéis ayudado en este desafío. Poneos guantes y gorro que allá vamos.