En marcha, el asalto a la cumbre empieza aquí

En marcha, el asalto a la cumbre empieza aquí

ACONCAGUA 2014. Capítulo 13: ¡vamos!

Comienzan, al fin, los movimientos. Ayer madrugamos y salimos montaña arriba. Como habíamos adelantado, montamos tienda en Campamento Canadá y allí pasó la noche Indalecio con Dawa, los demás regresamos al base. Los expertos locales nos siguen diciendo que la montaña está mala para Inda, así que hemos subido encordados y tomando todas las precauciones. Hoy ya se mota la mejoría, de modo que subiremos juntos a Nido de Cóndores y allí haremos noche.

Entre Nido de Cóndores y Plaza de Mulas somos casi 200 personas esperando el disparo del juez de salida. Hay ansiedad por escalar, desde hace 10 días nadie ha conseguido pisar la cima del Aconcagua.

Ayer os conté los pormenores del trayecto Mulas-Cóndores, así que hoy hablaremos de lo que nos espera a partir de ahí, pues

Anochecer a los pies de la Aconcagua

Anochecer a los pies de la Aconcagua

quizá pasen ahora varios días sin posibilidad de comunicación.

Al salir de Nido de Cóndores (mañana lunes) buscaremos la arista Nor-Oeste del Aconcagua. Ganando altura en zig-zag llegaremos al Campamento Berlín en 4-5 horas donde haremos noche. Estaremos a 5800 metros de altura y a una jornada de cumbre. Saliendo de Berlín (el martes bien temprano) cruzaremos el filo de la arista NO para llegar a Piedras Blancas (no la de Castrillón, no, ya nos gustaría). Ya estaremos por encima de 6000 metros y a partir de aquí la montaña no nos perdonará una mala aclimatación.

Una quebrada nos llevará al refugio Independencia (el más alto del mundo) y más adelante al Portezuelo de los Vientos. Estaremos a 6750 metros de altura y ya viendo todo el resto de la ruta.

Pero nos quedará lo más duro, la temida Canaleta, de fuerte pendiente y pavimentada de grandes rocas inestables donde es fácil perder el equilibrio. Será la prueba de fuego definitiva para Indalecio (para cualquiera que quiera derrotar al Aconcagua). Tras la extenuante Canaleta, sólo quedará acceder a la Arista de los Guanacos y directos a cumbre.

Si todo va bien tendrían que sobrarnos unas cuantas horas del martes para regresar a Berlín a dormir. Y el miércoles, ojalá, estaremos contando desde el campo base que cuatro astures y un nepalí caminaron por el mismísimo techo de las Américas.

Seguid animándonos, vuestro aliento nos da fuerzas y vamos a necesitar todas las del mundo… y un poquito de buena suerte.