Si la etapa de ayer fue dura, la de hoy fue canalla a más no poder. Horas y horas y más horas sobre la bici (desde las 9 de la mañana hasta las 6:30 de la tarde) sin encontrar 100 metros seguidos medianamente llanos donde tomarse un respiro. Fueron algo menos de 100 kilómetros que nos llevaron desde Villamartín de Valdeorras hasta Chantada tras 2300 metros de desnivel positivo acumulado.

La ruta enseguida nos sacó de la provincia de Orense para meternos en la de Lugo donde nos esperaban las sierras de Os Cabalos y Da Trapa en una comarca especialmente deshabitada que ofrece unos parajes magníficos.

Un sinfín de subidas y bajadas, cortas, violentas, destrozapiernas… nos llevaban a media jornada a los alrededores de Monforte de Lemos desde donde fuimos perdiendo altura en busca del río Sil.

Cuando todo parecía hecho, con más de 90 kilómetros en las piernas, aún nos sorprendía una última y rompedora subida hasta Chantada donde nos aguardaba un merecidísimo descanso a la espera de la etapa definitiva que nos conduzca a Santiago.

Terrible desgaste; hermosa experiencia; sarna con gusto; mañana el postre.