Desde que el fin de semana pasado, Rosa alcanzase los 6900 metros, altura a la que se sitúa habitualmente el campo 3, y descendiese de nuevo al campo base, el mal tiempo ha estado presente en forma de nevadas diarias, lo que ha mantenido inactivos y replegados a todos los alpinistas.

Pero la actividad se reanuda a partir del viernes 30, en que las expediciones mas pesadas se mueven al campo 1, con intención de continuar , campo a campo, hacia arriba para hacer un intento de cumbre . Rosa ha hecho su particular planificación, y comienza su ascenso el dia 1, con intención de estar en cumbre en la madrugada del dia 4. Se mueve sola, acompañada de su serpa, pero sí que coincidiría en el ultimo campo, campo 4 a 7500 metros, con otros grupos pequeños, que si todo sale bien, subirían al mismo tiempo a la cima, lo que siempre es un apoyo mutuo en caso de necesidad. Entre ellos esta la pareja de chinos que comparten permiso con Rosa.

Rosa esta muy animada, fuerte y bien preparada , nos cuenta que ya han bajado las avalanchas previsibles que limpian la montaña de las recientes nevadas, y que aunque el tiempo es un poco “gris” se espera alguna mejoría en los próximos días.

Ahora solo nos pide que le enviemos nuestra fuerza para superar las dificultades que le esperan estos próximos cuatro días, y que, si todo sale bien, su próxima llamada será ya de vuelta al campo base con el éxito de haber culminado esta aventura.”

20-septiembre-2011 – MANASLU

Estos días pasados ha seguido prosperando en su ascensión, y ha montado un campo de altura por encima de lo previsto, nada menos que a 6900 metros. Tras este gran esfuerzo y gran paso adelante en la preparación del asalto a la cumbre , que calcula podría acometer en los primeros días de octubre.

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El único dato adverso es que hoy se ha puesto a nevar con fuerza, y esto, edemas de ralentizar la marcha, siempre es un dato que aumenta el riesgo de la montaña, añadiendo la posibilidad de avalanchas en alguna de las zonas que acumula mayor cantidad de nieve.

Como siempre en estas grandes altitudes, el ritmo y las posibilidades en gran medida vienen determinados por la meteorología, y luego por la fuerza mental para resistir las adversidades, las incomodidades y las propias ganas de subir cuanto antes. Nunca las prisas son aconsejables, y aquí con mayor motivo.