Ya estamos operando en el Nevado Sajama. Ayer sábado alcanzamos el Campo Base, a 4800 metros de altura, y pernoctamos en él. Hoy domingo no nos moveremos del Campo Base acopiando fuerzas para las jornadas decisivas que se avecinan.

Mañana subiremos al Campo Alto, a 5700 metros sobre el nivel del mar. Desde allí trataremos, si no el lunes el martes, de alcanzar la cumbre salvando los últimos 850 metros de desnivel.

Veo en los ojos de las chicas que lo vamos a conseguir. Sé que están bien entrenadas y aclimatadas y confío ciegamente en su coraje y en el espíritu de equipo que hemos ido forjando entre todas.

Celebrar con ellas esta cumbre, abrazarlas a 6540 metros de altura, sería una de las mayores satisfacciones de mi carrera deportiva.

Toda mi experiencia en la montaña está ahora enfocada en poder ofrecerles ese momento inolvidable; en que nada impida que las cámaras fotográficas nos inmortalicen juntas allá arriba. ¡Vamos!