Ya dejamos atrás Hanoi y nos fuimos a Yen Bai donde nos esperaban nuestras bicis pendientes de revisión y ajustes. Y hoy hemos comenzado a pedalear.

Para empezar nos enfrentamos a una etapa de 85 kilómetros, la mitad de ellos por senderos y la mitad por pistas y asfalto. Viajamos en dirección norte remontando el cauce del río Rojo. Los paisajes fueron principalmente agrícolas: arrozales, cultivo de canela… Una inmensidad verde lo dominaba todo en cualquier dirección que mirases.

Durante toda la jornada padecimos un fuerte calor y una humedad extrema que pusieron en la ruta la dureza que su perfil dominantemente llano no aporta.

A primera hora de la tarde llegamos a la localidad de Bao Ha, donde aparcamos las bicis hasta mañana para desplazarnos hasta la cercana villa de Lao Cai donde empezará la segunda etapa y donde cenaremos y haremos noche.

Todo bien. Cansancio en las piernas y felicidad en las caras, ese es el mejor resumen de la jornada.