Hoy hemos rodado 40 kilómetros, la mitad por pistas y sendas forestales y la mitad por carreteras locales.

Di Thau, Ban Gia y algunas aldeas diminutas y dispersas nos vieron pasar disfrutando de nuevo de esta naturaleza densa y grandiosa. Hemos cruzado el límite entre las provincias de Lao Cai y Ha Giang para terminar la ruta en Nan Ma, una villa de fuerte tradición agrícola y de intercambios comerciales con China.

Las montañas siguen presentes y el terreno presenta continuas subidas y bajadas que al final de la jornada pusieron otros 1300 metros de desnivel positivo acumulado en nuestras piernas.

Como seguimos rodando a buena altura, con frecuencia por encima de los 1500 metros sobre el nivel del mar, las vistas que nos ofrece la ruta son con frecuencia memorables. Y hoy hemos disfrutado de un par de bajadas electrizantes que saboreamos con sumo gusto y sin incidentes.

Pueblos, valles, ríos… se difuminan entre brumas ocasionales y reflejos del sol ofreciéndonos paisajes que invitan a sacar la cámara de fotos cada minuto. Nos ha pillado la lluvia por la mañana pero por la tarde el sol nos compensó con creces.

Seguimos fascinadas y encantadas con todo lo que este país de fantasía nos está ofreciendo.