Ya quedaron atrás las tierras altas del norte, las largas jornadas de bicicleta, las montañas salpicadas de diminutas aldeas…

Hemos pasado un par de días descansando en Hanoi y seguimos viaje hacia el sur en busca del océano para conseguir un último puñado de recuerdos que llevarnos de vuelta a casa.

Conocimos la bahía de Ha Long y navegamos por sus aguas. Este lugar es un absoluto disparate… de hermoso, de mágico, de grandioso… La Naturaleza parece haberse vuelto loca y haber creado cosas que superan la imaginación del artista más genial. ¡Qué sitio tan increible!

Con tan buen sabor de boca vamos cambiando el chip y preparándonos para dar por acabada esta aventura única.

Fue un placer volver a viajar con las chicas Una a Una y compartir tantas experiencias y emociones con ellas.

Mañana estaremos de vuelta en Asturias con mucho, mucho que contar.